Recibir una carta, un correo electrónico o una llamada reclamándote una deuda de hace años puede ser desconcertante.
¿Cómo reaccionar ante algo que creías olvidado o que ni siquiera recordabas?
Hoy en día, es más común de lo que parece que empresas de recobro, bancos o despachos de abogados intenten recuperar deudas prescritas, aprovechando el desconocimiento de las personas.
Si estás en esta situación, no estás solo y tienes derechos que te protegen.
En este artículo te voy a explicar qué significa que una deuda esté prescrita, qué puedes hacer si te la reclaman, y cómo defenderte eficazmente para evitar pagar lo que legalmente ya no estás obligado a abonar.
Prepárate, porque después de leer esto, sabrás exactamente cómo actuar.
Una deuda prescrita es aquella sobre la que ha transcurrido el tiempo establecido por la ley sin que el acreedor haya realizado una reclamación judicial efectiva.
Aunque la deuda sigue existiendo «en el aire», ya no es exigible judicialmente: si te demandaran, podrías alegar la prescripción como defensa.
Actualmente, según el Código Civil español, la regla general es de 5 años.
Antes de la reforma de 2015, el plazo general era de 15 años. Esto significa que hay que analizar cuidadosamente cuándo se generó la deuda para saber qué plazo te aplica.
Ejemplo práctico:
🔵 Importante: La simple reclamación extrajudicial (cartas, llamadas, SMS) no interrumpe el plazo de prescripción.
Solo una demanda judicial válida o el reconocimiento expreso de la deuda por tu parte podrían reiniciar el conteo.
Muchas veces las empresas que compran carteras de deuda buscan recuperar dinero «fácil» presionando a personas que, por desconocimiento, pagan sin saber que su obligación ya había caducado legalmente.
Estas entidades apuestan a que:
Por eso es clave que nunca hables ni respondas a la ligera. Cada palabra cuenta.
Cuando recibas una reclamación, sigue estos pasos estratégicos:
No responder también es una opción válida, pero en algunos casos, una respuesta adecuada puede ahorrarte problemas mayores.
Pueden reclamarte amistosamente, pero no pueden exigirte judicialmente si la deuda está prescrita.
Si te demandaran por una deuda prescrita:
Es decir: si no dices nada, podrías perder el caso incluso teniendo razón.
Por eso es tan importante estar bien asesorado desde el primer momento.
Depende de cada caso:
Ignorar una reclamación judicial podría terminar en un embargo aunque la deuda estuviera prescrita, simplemente porque no alegaste tu defensa a tiempo.
👉 Siempre que recibas documentación del juzgado, actúa de inmediato y consulta a un abogado.
Demostrar la prescripción no es complicado si sigues estos pasos:
Recuerda: La carga de la prueba recae en quien alega la prescripción. ¡Prepárate bien!
Sí, absolutamente recomendable.
Aunque podrías alegar la prescripción por tu cuenta en un monitorio, lo cierto es que:
Así que, invertir en asesoría jurídica especializada puede ahorrarte miles de euros.
En principio, no.
Una deuda prescrita es como una vela apagada: aunque el acreedor insista, no puede volver a encenderla, salvo en los siguientes casos:
Por eso, es crucial no reconocer nada en llamadas, cartas o emails.
Aquí te resumo los plazos más comunes:
| Tipo de deuda | Plazo de prescripción |
|---|---|
| Deudas personales (no hipotecarias) | 5 años |
| Tarjetas de crédito | 5 años |
| Deudas comerciales | 3 años |
| Deudas hipotecarias | 20 años |
| Deudas fiscales | 4 años |
| Deudas laborales | 1 año |
OJO:
Consulta tu caso concreto para aplicar el plazo correcto.
Aquí te dejo algunos consejos prácticos si te reclaman una deuda antigua:
Tu tranquilidad vale más que cualquier intento de cobro dudoso.
Que te reclamen una deuda prescrita puede ser estresante, pero no tienes por qué pagarla si sabes defenderte. La ley está de tu lado, pero depende de ti activar tu defensa correctamente.
Recuerda: el desconocimiento es el mayor aliado de las empresas de recobro. Con información clara, asesoramiento adecuado y una actitud tranquila pero firme, puedes hacer valer tus derechos y proteger tu patrimonio.
Así que si te reclaman una deuda antigua, ya sabes: Infórmate, asesórate, actúa, y no te dejes engañar.
En Libres de Deuda proporcionamos asesoría jurídica especializada, transparente y personalizada, en materia de la Ley de la Segunda Oportunidad, acompañándote en cada etapa del proceso. Contáctanos hoy y comienza tu segunda oportunidad.