Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Málaga. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Málaga. Plaza nº 3, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Cristina que había acumulado una deuda de 56.068,57 euros a la que no podía hacer frente.
Cristina, nacida en 1972 en Madrid, mantuvo durante años una vida familiar estable junto a su entonces esposo y sus dos hijos. Durante esa etapa recurrieron a financiación para afrontar gastos relacionados con la vivienda y las necesidades propias de la unidad familiar, obligaciones que inicialmente resultaban asumibles gracias a la estabilidad económica de ambos.
Tras su divorcio en 2008, la situación comenzó a deteriorarse. Confiando en la buena fe de su exmarido, permitió que utilizara productos financieros a su nombre y accedió a avalar determinadas operaciones económicas que él se comprometió a asumir. Sin embargo, con el tiempo dejó de cumplir con dichas obligaciones, quedando Cristina como única responsable de unas deudas que no podía afrontar por sí sola.
A pesar de sus esfuerzos por mantenerse al corriente de pagos y sostener económicamente a sus hijos, sus ingresos resultaron insuficientes para compatibilizar las necesidades básicas del hogar con las obligaciones financieras acumuladas. En un intento de mejorar su situación, puso en marcha un pequeño negocio que tampoco logró consolidarse, generando nuevas dificultades económicas.
La situación se agravó además por el incumplimiento de las obligaciones económicas por parte del padre de sus hijos, lo que la obligó a asumir durante años en solitario todos los gastos familiares. A ello se sumaron embargos sobre su nómina y varios episodios de depresión derivados de la presión económica y emocional soportada durante largo tiempo.
Actualmente, Cristina carece de patrimonio relevante, depende parcialmente del apoyo familiar y se encuentra en una situación de insolvencia sobrevenida que le impide hacer frente a las deudas acumuladas. Por ello, el concurso de acreedores se presenta como la única vía para recuperar la estabilidad económica y poder comenzar una nueva etapa libre de una carga financiera que resulta imposible asumir.