Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Sevilla. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Sevilla. Plaza nº 1, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Josefa que había acumulado una deuda de 43.575,56 euros a la que no podía hacer frente.
Josefa nació en Sevilla y creció en un entorno familiar marcado por importantes dificultades económicas, lo que le impidió prolongar sus estudios y la llevó a incorporarse desde muy joven al mundo laboral, trabajando de forma precaria como empleada del hogar para ayudar a su familia.
Tras iniciar su relación con José Luis, cuya situación laboral era más estable, dejó de trabajar para dedicarse al cuidado del hogar y, posteriormente, a la crianza de su hijo. Durante años, la economía familiar fue modesta pero estable, sostenida principalmente por los ingresos de su marido.
Entre los años 2014 y 2015, el matrimonio solicitó varios créditos de pequeña cuantía para acondicionar una vivienda en la que iban a residir en régimen de alquiler. En ese momento, las cuotas eran asumibles y no suponían un riesgo para la economía familiar.
La situación cambió cuando los hermanos de Josefa, propietarios de la vivienda, ofrecieron al matrimonio la posibilidad de adquirirla por un precio inicialmente accesible. Para ella, esta oportunidad suponía una gran ilusión, ya que les permitiría contar por primera vez con una vivienda en propiedad y afrontar la jubilación con mayor seguridad.
Con esa finalidad, el matrimonio solicitó financiación bancaria. Sin embargo, una vez obtenido el préstamo, las condiciones cambiaron y el precio de venta se elevó a una cantidad completamente inasumible, por lo que la compra no pudo realizarse, aunque la deuda ya había sido contraída.
Posteriormente, en marzo de 2022, la reducción de ingresos de José Luis agravó la situación económica del hogar. Desde entonces, tuvieron que priorizar los gastos básicos de subsistencia, dejando de atender algunas obligaciones financieras.
Esta situación afectó especialmente a Josefa, que por su edad, su falta de trayectoria laboral reciente y su limitada formación carece de posibilidades reales de incorporarse al mercado laboral. Actualmente, depende exclusivamente de los ingresos de su marido y no dispone de capacidad económica propia para contribuir al pago de la deuda acumulada.