DEUDA DE 18.764,48€ LIBERADA EN MÁLAGA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Francisco Javier, nacido en 1990 en Málaga, quedó atrapado en una grave situación económica tras varios problemas de salud, la reducción de sus ingresos y distintos gastos familiares sobrevenidos, pero finalmente logró liberarse de sus deudas y comenzar de nuevo.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Málaga. Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Málaga. Plaza nº 3, ha acordado, la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Francisco Javier que había acumulado una deuda de 18.764,48 euros a la que no podía hacer frente.

A lo largo de su vida profesional trabajó en el sector del transporte y la carga y descarga de muebles, durante algunos periodos como autónomo. En 2022 solicitó financiación para adquirir un vehículo necesario para desarrollar su actividad. Posteriormente, recurrió a una tarjeta de crédito para afrontar reparaciones imprevistas y ayudar a su familia con gastos médicos urgentes.

Su situación comenzó a deteriorarse tras sufrir varios accidentes laborales y atravesar periodos de baja relacionados también con problemas de ansiedad. La reducción de sus ingresos, unida al pago de 9.000 euros derivado de la venta de una vivienda que compartía con su expareja, comprometió seriamente su economía. Francisco Javier intentó reunificar sus deudas, vendió vehículos en condiciones desfavorables y aumentó sus horas de trabajo, pero no consiguió recuperar la estabilidad.

En 2025, ya como trabajador por cuenta ajena y sin vehículo propio, tuvo que solicitar nueva financiación para poder desplazarse hasta su puesto de trabajo. También recurrió al crédito para cubrir gastos básicos y, ese mismo año, no pudo hacer frente al pago del IRPF. Además, las secuelas de un accidente laboral y las intervenciones quirúrgicas sufridas en una mano limitaron su capacidad para trabajar más horas y obtener ingresos adicionales.

A esta situación se sumaban el mantenimiento de su hijo menor y el apoyo que prestaba a su madre, de avanzada edad y con importantes problemas de salud. Sin patrimonio ni ingresos suficientes para atender sus obligaciones, Francisco Javier terminó sufriendo ansiedad y depresión. Ante una insolvencia provocada por circunstancias laborales, médicas y familiares sobrevenidas, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de sus deudas y recuperar la esperanza en el futuro.