DEUDA DE 93.880,29€ LIBERADA EN SEVILLA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Mercedes, nacida en 1957, quedó endeudada después de que una persona de su entorno, en quien había depositado su confianza, abusara de los poderes que le había otorgado y contrajera deudas a su nombre, pero finalmente logró liberarse de esa carga y comenzar de nuevo.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Sevilla. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Sevilla. Plaza nº 2, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Mercedes que había acumulado una deuda de 93.880,29 euros a la que no podía hacer frente.

Mercedes desarrolló su trayectoria laboral como auxiliar administrativa, con unos ingresos modestos pero suficientes para sostener una vida familiar estable. El matrimonio residía en una vivienda de su propiedad, adquirida antes de casarse, lo que permitía mantener una economía doméstica equilibrada al no soportar hipoteca ni alquiler.

Esa estabilidad se truncó de forma abrupta en 1995, cuando enviudó siendo aún joven y quedó al cargo en solitario de sus dos hijos menores de edad. El sustento principal del hogar procedía del trabajo de su marido, de modo que su fallecimiento supuso una pérdida súbita y total de los ingresos, situándola en una posición de especial vulnerabilidad económica y emocional.

En ese contexto entabló relación con una persona de su entorno que se presentó como un apoyo para ayudarla a salir adelante. Tras varios años de aparente normalidad, Mercedes le otorgó poderes para gestionar determinados asuntos patrimoniales, confiando en que así podría reorganizar sus finanzas. La confianza resultó gravemente defraudada: esa persona abusó de los poderes conferidos, Mercedes perdió la propiedad de su vivienda sin recibir contraprestación alguna y tuvo que pasar a vivir de alquiler con sus hijos.

Al margen de su conocimiento, se solicitaron además créditos y préstamos a su nombre por importes muy superiores a los que ella habría aceptado, y quedó sin declarar la operación de venta de la vivienda, lo que generó una deuda tributaria de elevada cuantía. Mercedes no supo del alcance real de todo ello hasta hace unos seis años, cuando empezó a recibir reclamaciones judiciales por deudas que desconocía por completo. Ante una insolvencia sobrevenida y ajena a su voluntad, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de esa carga y rehacer su vida con dignidad.