DEUDA DE 28.104,70€ LIBERADA EN BARCELONA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Esmeralda, nacida en 1978, quedó endeudada tras pedir un préstamo para evitar que sus padres perdieran su vivienda y asumir después el sostenimiento de otros familiares, pero finalmente logró liberarse de esa carga y comenzar de nuevo.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Barcelona. La Sección de lo Mercantil del TI de Barcelona. Plaza nº 12 –  (Juzgado de lo Mercantil nº 12 de Barcelona) Servicio Común de Tramitación de Barcelona, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Esmeralda que había acumulado una deuda de 28.104,70 euros a la que no podía hacer frente.

Esmeralda ha desarrollado su vida en un contexto marcado desde sus inicios por las dificultades económicas. Durante su adolescencia tuvo que abandonar de manera temprana su formación e incorporarse al mercado laboral en condiciones de precariedad, circunstancia que condicionó toda su trayectoria posterior y la mantuvo en empleos de escasa cualificación y reducida remuneración.

Pese a esas limitaciones, logró sostener durante años una relativa estabilidad, manteniendo una conducta responsable en la gestión de sus recursos y cumpliendo con sus obligaciones. El origen de su endeudamiento se sitúa en 2024, cuando tuvo que recurrir a financiación externa por una circunstancia absolutamente sobrevenida y ajena a su voluntad: sus padres, de avanzada edad, fueron víctimas de una estafa piramidal que comprometió gravemente su estabilidad económica y llegó a poner en riesgo la conservación de su vivienda habitual.

Para evitar la pérdida del domicilio familiar, un conocido les facilitó de manera urgente una cantidad que debía ser restituida después. Ante la incapacidad de sus padres para devolverla, Esmeralda se sintió en la obligación de asumirla, entendiendo que con sus ingresos podría hacer frente a las condiciones pactadas, y contrató para ello un préstamo personal.

Su situación empezó a deteriorarse con nuevas cargas familiares sobrevenidas, cuando una hermana suya vio reducida su jornada laboral y ella pasó también a ayudarla económicamente. Para atender a la vez sus gastos ordinarios, las obligaciones ya contraídas y ese apoyo familiar, tuvo que recurrir en varias ocasiones a productos de financiación rápida, de fácil acceso pero con intereses muy elevados. La acumulación de esos productos, unida al encarecimiento del coste de la vida, generó una espiral de endeudamiento en la que la cuota llegó a suponer la mitad de sus ingresos. Ante una insolvencia originada en el deber de ayudar a los suyos, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de esa carga y recuperar la tranquilidad.