DEUDA DE 235.708,73€ LIBERADA EN ZARAGOZA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

José María, nacido en 1966, quedó endeudado tras años de lucha por sostener el negocio familiar que había heredado de su padre, cuyos préstamos había avalado personalmente, pero finalmente logró liberarse de esa carga y comenzar de nuevo.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Zaragoza. La Sección de lo Mercantil del Tribunal De Instancia de Zaragoza. Plaza nº 1, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de José María que había acumulado una deuda de 235.708,73 euros a la que no podía hacer frente.

José María se incorporó desde muy joven al negocio que su padre había fundado en 1973, dedicado a la venta y reparación de maquinaria industrial. En 1996 ambos decidieron constituir una sociedad al cincuenta por ciento, que se mantuvo estable y rentable durante años y fue el sustento de toda la familia.

El fallecimiento de su padre en 2008 supuso un duro golpe personal, tras el cual pasó a asumir la mayor parte de la empresa. Con la crisis económica el negocio empezó a deteriorarse y acudió al crédito bancario, confiando en que la dificultad sería pasajera. La recuperación nunca llegó, y la entrada de un competidor muy potente agravó la caída de ingresos.

En 2017, con la situación ya insostenible, formalizó un préstamo hipotecario con garantía sobre su patrimonio personal para cancelar la deuda pendiente y dar un nuevo comienzo al negocio. El mercado no mejoró y, pese a recortar drásticamente los gastos, el peso de los préstamos avalados personalmente generó un endeudamiento creciente. Con la pandemia la presión se intensificó hasta quedarse sin trabajadores y sin capacidad para cobrar un salario.

El desgaste acumulado terminó pasándole factura en 2022, cuando una grave depresión lo mantuvo postrado casi un año. La empresa fue liquidada, pero la deuda avalada recayó íntegramente sobre él. Hoy trabaja por cuenta ajena con unos ingresos que apenas cubren lo esencial. Ante una insolvencia originada en el intento honesto de salvar el negocio familiar, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de esa carga y recuperar la tranquilidad.