DEUDA DE 24.023,21€ LIBERADA EN HUELVA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Justa, nacida en 1970 en Huelva, quedó atrapada en una espiral de endeudamiento tras asumir gastos familiares, afrontar la pérdida de ingresos del hogar y hacerse cargo sola de sus hijos, pero finalmente logró liberarse y comenzar de nuevo.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Huelva. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Huelva. Plaza nº 1, ha acordado, la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Justa que había acumulado una deuda de 24.023,21 euros a la que no podía hacer frente.

Durante años trabajó en el ámbito administrativo y mantuvo una situación económica modesta pero estable junto a su entonces marido y sus dos hijos. En 2002, el matrimonio vendió su vivienda para adquirir otra más adecuada a las necesidades familiares, financiando también las reformas y un vehículo en un momento en el que contaban con capacidad suficiente para asumir los pagos.

La situación comenzó a complicarse tras el nacimiento de sus hijos y, especialmente, cuando el mayor fue diagnosticado con trastorno del espectro autista. La familia tuvo que afrontar terapias privadas de aproximadamente 700 euros mensuales, priorizando su atención frente a otras obligaciones. En 2010, el desempleo de su marido agravó aún más la economía familiar y Justa recurrió a tarjetas de crédito para cubrir gastos básicos, manutención y tratamientos.

Después de la ruptura matrimonial en 2019, tuvo que asumir sola las cargas familiares. Entre 2019 y 2021 solicitó varios préstamos para reunificar deudas, cancelar obligaciones anteriores y reducir las cuotas mensuales. Sin embargo, la irregularidad en el pago de la pensión de alimentos, el incremento del coste de la vida y los gastos derivados de la atención de su hijo hicieron imposible recuperar el equilibrio económico.

Aunque intentó cumplir mediante pagos parciales, refinanciaciones y una reorganización constante de sus gastos, sus ingresos terminaron siendo insuficientes para atender las deudas sin comprometer las necesidades básicas de su familia. Ante una insolvencia provocada por circunstancias familiares y económicas sobrevenidas, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de esa carga y recuperar la tranquilidad junto a sus hijos.