DEUDA DE 24.351,52€ LIBERADA EN SEVILLA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Aníbal, nacido en 1975 en Sevilla, quedó endeudado tras el fracaso de un negocio familiar y el deterioro de su salud, que terminó obligándolo a abandonar su profesión, pero finalmente logró liberarse de esa carga y comenzar de nuevo.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Sevilla. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Sevilla. Plaza nº 4, ha acordado, la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Anibal que había acumulado una deuda de 24.351,52 euros a la que no podía hacer frente.

Tras desempeñar distintas actividades profesionales, consiguió incorporarse como soldado profesional y trabajó durante años para el Ministerio de Defensa. En 2015 solicitó financiación para poner en marcha una pequeña tienda familiar, gestionada por su hermano y destinada también a ayudar económicamente a sus padres. En aquel momento contaba con ingresos estables y confiaba en poder atender las obligaciones asumidas.

Sin embargo, el negocio no obtuvo los resultados esperados y tuvo que cerrar poco después, ya que los gastos superaban los ingresos. Aníbal quedó con una deuda importante y recurrió a nuevas fórmulas de financiación para hacer frente a los pagos pendientes, iniciando así una situación de endeudamiento cada vez más difícil de sostener.

A esta situación se sumaron sus problemas de salud. Aunque había sido diagnosticado de una hernia discal años antes, en 2020 la dolencia comenzó a limitar seriamente la actividad física exigida por su trabajo. Finalmente, en 2021 tuvo que abandonar el ejército, lo que provocó una reducción considerable de sus ingresos. Aun así, continuó pagando mientras tuvo ahorros e intentó negociar acuerdos, fraccionamientos y reunificaciones con sus acreedores.

Con unos ingresos mensuales de 750 euros, sin posibilidad de reincorporarse al mercado laboral en condiciones adecuadas y colaborando además en el cuidado y sostenimiento de sus padres, Aníbal ya no podía afrontar sus deudas sin comprometer sus necesidades más básicas. Ante una insolvencia provocada por el fracaso empresarial, la pérdida de ingresos y sus problemas de salud, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de esa carga y recuperar la tranquilidad.