DEUDA DE 26.145,00€ LIBERADA EN CIUDAD REAL CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Isabel María arrastra deudas por cargas familiares, cuidados a su padre enfermo y las dificultades de mantener su negocio tras la pandemia. Hoy, pese a seguir trabajando, sus ingresos no le permiten afrontar las deudas acumuladas ni los gastos básicos de su vida diaria

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Ciudad Real. El Tribunal de Instancia, Sección de lo Mercantil Plaza nº 1 De Ciudad Real, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Isabel María que había acumulado una deuda de 26.145,00 euros a la que no podía hacer frente.

Isabel María, nacida en 1985 en Ciudad Real, tuvo que incorporarse al mercado laboral desde muy joven debido a la delicada situación económica de su familia. Desde entonces destinó gran parte de sus ingresos a contribuir al sostenimiento del hogar familiar.

Su vida cambió de forma drástica cuando su padre sufrió un grave accidente de tráfico que lo dejó en situación de dependencia. A partir de ese momento tuvo que asumir nuevas responsabilidades familiares y recurrir a financiación externa para poder cubrir gastos médicos y necesidades básicas.

Posteriormente formó una familia y se trasladó al extranjero buscando mejores oportunidades, pero tuvo que regresar a España tras el diagnóstico de cáncer de su padre, a quien cuidó mientras compaginaba distintos trabajos. Esta situación, unida a la distancia y a las dificultades personales, terminó afectando también a su matrimonio.

En 2018 decidió emprender y puso en marcha una empresa de limpieza con el objetivo de obtener ingresos suficientes para vivir de forma independiente junto a su hijo. Para iniciar la actividad tuvo que solicitar financiación, que fue atendiendo dentro de sus posibilidades hasta que la llegada de la COVID-19 afectó gravemente a la viabilidad del negocio.

Actualmente, Isabel María continúa intentando sacar adelante su actividad profesional y hacerse cargo de su hijo, pero sus ingresos resultan insuficientes para asumir las deudas acumuladas y los gastos ordinarios. Por todo ello, se encuentra en una situación de insolvencia sobrevenida, siendo el concurso de acreedores la única vía posible para recuperar estabilidad y poder empezar de nuevo.