DEUDA DE 37.007,97€ LIBERADA EN MÁLAGA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Felisa, nacida en 1952, quedó endeudada tras años dedicados al cuidado de su familia y después de que un familiar cercano dejara de atender unas obligaciones económicas que se había comprometido a asumir, pero finalmente logró liberarse de esa carga y comenzar de nuevo.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Málaga. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Málaga. Plaza nº 3, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Felisa que había acumulado una deuda de 37.007,97 euros a la que no podía hacer frente.

Felisa mantuvo a lo largo de su vida una trayectoria laboral constante y responsable, con más de cuarenta años de actividad siempre dentro de un contexto de estabilidad económica. Cesó definitivamente su actividad en 2009, obligada por una situación familiar sobrevenida: sus dos progenitores comenzaron a padecer graves problemas de salud y ella, al ser hija soltera, asumió personalmente su cuidado integral, dedicándole prácticamente todo su tiempo hasta el fallecimiento de ambos.

Sus responsabilidades familiares no cesaron ahí. Poco después su hermana enfermó gravemente y Felisa volvió a convertirse en su principal apoyo, prácticamente en su único sostén, ya que apenas contaba con recursos propios. Se hizo cargo además de su sobrino, al que su madre no podía atender. Durante aquellos años la unidad familiar subsistió con su reducida pensión y con los ingresos esporádicos que el joven obtenía con trabajos ocasionales.

En 2016 su sobrino consiguió un empleo que exigía disponer de vehículo propio. Ante la expectativa de una etapa más estable, acordaron solicitar financiación para adquirirlo, con el compromiso de que sería él quien abonaría las cuotas con los ingresos de su nuevo trabajo. Durante un tiempo el acuerdo se cumplió con normalidad. Más adelante, el empeoramiento de la salud de su hermana disparó los gastos médicos y volvieron a solicitar financiación bajo el mismo compromiso.

La situación se agravó definitivamente con el fallecimiento de su hermana en 2023, que dejó a Felisa en un profundo desgaste tras años dedicados al cuidado de los suyos. En ese momento de vulnerabilidad delegó en su sobrino la gestión de sus cuentas, confiando plenamente en él, y con el tiempo descubrió cargos y movimientos que ella no había realizado. Cuando él se trasladó al extranjero en 2025 y dejó de atender las obligaciones asumidas, Felisa intentó mantener los pagos al día con enormes sacrificios, llegando a vender todas las joyas familiares. Con unos ingresos reducidos procedentes de su pensión, aquello resultó insuficiente. Ante una insolvencia originada en circunstancias familiares ajenas a su voluntad, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de esa carga y recuperar la tranquilidad.