DEUDA DE 58.977,92€ LIBERADA EN ALICANTE CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

María Vicenta arrastra una deuda generada tras años de esfuerzo por sostener su negocio y mantener a sus hijas con ingresos cada vez más reducidos. Hoy, su situación económica y personal le impide hacer frente a las obligaciones acumuladas.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Alicante. El Tribunal de Instancia de Alicante/Alacant Órgano judicial: Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de  Alacant/Alicante. Plaza nº 1, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de María Vicenta que había acumulado una deuda de 58.977,92 euros a la que no podía hacer frente.

María Vicenta, nacida en 1978, es madre de dos hijas que dependen económicamente de ella. Durante años ha desarrollado su actividad profesional como peluquera autónoma, llegando a mantener una situación económica relativamente estable que le permitía atender sus gastos familiares y las obligaciones vinculadas a su negocio.

El origen de su endeudamiento se encuentra en la financiación solicitada para poner en marcha y sostener su peluquería, así como en un proyecto posterior de venta online que intentó iniciar para complementar sus ingresos. Aunque durante un tiempo pudo cumplir con sus pagos y mantener su actividad, la falta de rentabilidad, el incremento de gastos y la ausencia de apoyo económico regular por parte del progenitor de su hija mayor fueron reduciendo progresivamente su capacidad económica.

Con el paso del tiempo, los ingresos derivados de su actividad resultaron insuficientes para cubrir los gastos del hogar, las necesidades de sus hijas y las obligaciones financieras pendientes. La situación se agravó al encontrarse actualmente de baja laboral por enfermedad, percibiendo unos ingresos muy limitados que no alcanzan para afrontar los gastos básicos de una unidad familiar a su cargo.

Este sobreendeudamiento ha tenido además un fuerte impacto emocional, generándole ansiedad, insomnio y una presión constante ante la imposibilidad de atender todas sus obligaciones. Pese a su voluntad de pago, la realidad económica actual hace inviable continuar afrontando unas deudas que superan por completo su capacidad.

Por todo ello, María Vicenta se encuentra en una situación de insolvencia sobrevenida, siendo el concurso de acreedores la única vía posible para recuperar estabilidad económica y emocional, y poder empezar de nuevo junto a sus hijas.