DEUDA DE 82.546,57€ LIBERADA EN SEVILLA CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Rocío arrastró durante años una deuda hipotecaria provocada por circunstancias ajenas a su voluntad, pero finalmente logró liberarse de ella y comenzar una nueva etapa.

Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Sevilla. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Sevilla. Plaza nº 2, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Rocío que había acumulado una deuda de 82.546,57 euros a la que no podía hacer frente.

Rocío, nacida en 1985 en Sevilla  y su entonces pareja en 2005, adquirieron una vivienda mediante un préstamo hipotecario. Ambos trabajaban y contaban con ingresos estables, por lo que la cuota resultaba asumible. Además, disponían del respaldo de sus familias, que en aquel momento atravesaban una situación económica favorable, sin que existiera ningún indicio que hiciera prever una futura imposibilidad de pago.

Con el paso del tiempo, la crisis económica afectó gravemente a los negocios de sus padres y redujo el apoyo familiar. Paralelamente, su pareja comenzó a sufrir problemas de adicción y Rocío vivió una situación de violencia y malos tratos. Ante el deterioro de la convivencia, se vio obligada a abandonar la vivienda junto a su hijo y regresar a casa de sus padres para protegerse y garantizar la seguridad del menor.

Su expareja permaneció en la vivienda y se comprometió a pagar la hipoteca, pero dejó de abonar las cuotas sin comunicárselo. Rocío descubrió los impagos cuando él ingresó en prisión y la deuda ya se encontraba muy avanzada. Aunque intentó negociar facilidades de pago y distintas alternativas con la entidad financiera, no consiguió alcanzar ningún acuerdo. Tras el posterior fallecimiento de su expareja, la ejecución continuó hasta provocar la pérdida de la vivienda y del patrimonio de sus padres, quienes habían intervenido como avalistas.

A pesar de las ejecuciones, permaneció una importante deuda que Rocío soportó durante años mediante embargos y restricciones económicas. Durante todo ese tiempo trabajó e intentó encontrar una solución jurídica, pero sus recursos resultaban insuficientes. Como la insolvencia tuvo su origen en circunstancias personales y económicas imprevisibles, pudo acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, liberarse definitivamente de esa carga y recuperar la posibilidad de reconstruir su vida con estabilidad.