Libres de Deuda, abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad, ha liberado otra deuda en Sevilla. La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Sevilla. Plaza nº 4, ha acordado la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) de Alfonso que había acumulado una deuda de 90.552,86 euros a la que no podía hacer frente.
Alfonso desarrolló su actividad laboral con el propósito de dar estabilidad económica a su familia. En 2005 decidió emprender junto a un socio y constituyó una sociedad dedicada a la fabricación de artículos de carpintería metálica. La puesta en marcha no precisó de financiación bancaria: se sufragó íntegramente con los ahorros personales de ambos, que asumieron importantes sacrificios para levantar el negocio.
Durante los primeros años la empresa creció de forma sostenida, ejecutó numerosos proyectos y consolidó una cartera de clientes estable. Esa buena marcha les llevó a ampliar su capacidad operativa mediante la compra de un terreno y la construcción de una nave industrial. Para acometer la obra sí fue necesaria financiación externa, asumida sobre una expectativa razonable de viabilidad, atendiendo al crecimiento real de la sociedad y al volumen de actividad de aquel momento.
La crisis del sector cambió por completo el panorama. La sociedad sufrió una drástica reducción de ingresos, provocada sobre todo por los impagos de diversos clientes respecto de proyectos ya ejecutados, lo que generó fuertes tensiones de tesorería y la imposibilidad de atender con regularidad las obligaciones asumidas.
Alfonso y su socio hicieron todo lo posible por reducir el endeudamiento, llegando a vender la nave industrial y su propia vivienda habitual en condiciones muy desfavorables, con la única finalidad de responder ante sus acreedores. Ante la imposibilidad de revertir la situación, en 2019 se incorporó al mercado laboral por cuenta ajena, con unos ingresos modestos e insuficientes para atender el pasivo pendiente y sostener a la vez a una unidad familiar de cinco miembros. Ante una insolvencia derivada de la crisis económica y de los impagos de terceros, la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió liberarse de esa carga y recuperar la tranquilidad.